Por qué una hora regular de acostarse puede beneficiar su corazón y su metabolismo

Una nueva investigación – que ahora se publica en la revista Scientific Reports – examina y destaca la importancia de la hora de acostarse regularmente para una salud cardiaca y metabólica óptima.

Ir a la cama a la misma hora cada noche puede mantener el corazón y el metabolismo saludables.

Los riesgos para la salud cardiometabólica relacionados con la privación del sueño son numerosos.

Estos riesgos para la salud incluyen aumento de peso, resistencia a la insulina, diabetes tipo 2, presión arterial alta y enfermedades cardíacas.

Sin embargo, acostarse y levantarse a la misma hora todos los días también es vital para la salud.

Un estudio del año pasado informó que el “jet lag social”, es decir, la diferencia de sueño y de vigilia entre el fin de semana y los días laborables, también puede aumentar el riesgo de enfermedad cardíaca.

Estudios anteriores también han sugerido que la obesidad y la diabetes se pueden presentar en aquellas personas que dejan de dormir adecuadamente los fines de semana.

Ahora, una nueva investigación del Centro Médico de la Universidad de Duke en Durham, Carolina del Norte, se suma a la creciente evidencia que sugiere que los horarios regulares de acostarse son clave para la salud cardiaca de una persona y el buen funcionamiento de su metabolismo.

La Dra. Jessica Lunsford-Avery, profesora asistente de psiquiatría y ciencias conductuales del Centro Médico de la Universidad de Duke, dirigió el nuevo estudio.

La hora de acostarse y la salud cardiometabólica

Lunsford-Avery y el equipo examinaron los patrones de sueño de casi 2,000 adultos de 54 a 93 años, que no tenían antecedentes de trastornos del sueño.

Todos los voluntarios llevaban dispositivos de seguimiento del sueño que detectaban las más mínimas variaciones en los patrones de la hora de acostarse. Los adultos usaron los dispositivos durante 7 días y llevaron un diario del sueño.

Sólo 6 horas de pérdida de sueño aumentan el riesgo de diabetesLa pérdida de sólo 1 noche de sueño aumenta el riesgo de diabetes.

Los investigadores examinaron la relación entre los patrones a la hora de acostarse y los marcadores de riesgo cardiometabólico, y calcularon un riesgo proyectado de diez años de enfermedad cardiaca, obesidad, hipertensión y marcadores de diabetes tipo 2, como azúcar sanguínea alta y hemoglobina A1.

En general, los voluntarios con horas irregulares de acostarse tenían un índice de masa corporal (IMC) más alto, niveles más altos de azúcar en sangre, presión arterial más alta y niveles más altos de hemoglobina A1C, y eran más propensos a tener un ataque cardíaco o un derrame cerebral en la siguiente década que los individuos con patrones regulares de sueño.

Además, los voluntarios que se fueron a la cama y se despertaron a diferentes horas tenían un mayor riesgo de depresión y estrés que sus contrapartes más disciplinadas.

“La irregularidad de los dientes podría representar un objetivo para la identificación y prevención tempranas de la enfermedad cardiometabólica”, concluyen los autores. Sin embargo, también señalan que su estudio es observacional y no pueden decir nada sobre la causalidad.

“De nuestro estudio”, informa Lunsford-Avery, “no podemos concluir que la irregularidad del sueño resulte en riesgos para la salud, o si las condiciones de salud afectan el sueño. Tal vez todas estas cosas se estén afectando mutuamente”.

“Tal vez haya algo acerca de la obesidad que interrumpa la regularidad del sueño”, afirma. “O, como algunas investigaciones sugieren, tal vez el sueño deficiente interfiere con el metabolismo del cuerpo, lo que puede llevar al aumento de peso, y es un círculo vicioso”.

“Con más investigación,” dice Lunsford-Avery, “esperamos entender lo que está pasando biológicamente, y quizás entonces podríamos decir qué es lo primero o cuál es la gallina y cuál el huevo.”

De cualquier manera, los nuevos hallazgos ayudan a establecer quién está en riesgo de desarrollar afecciones cardiometabólicas graves.

“Las enfermedades cardíacas y la diabetes son extremadamente comunes en los Estados Unidos, son extremadamente costosas y también son las principales causas de muerte en este país. En la medida en que podamos predecir individuos en riesgo de contraer estas enfermedades, podremos prevenir o retrasar su aparición”.

Jessica Lunsford-Avery, Ph.D.

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