Un estudio advierte que la’grasa flaca’ se relaciona con el declive cognitivo

La sarcopenia, que es la pérdida de masa muscular, tiende a ocurrir naturalmente con la edad. Por lo tanto, en las personas mayores con sarcopenia, el exceso de grasa corporal puede no ser fácilmente visible. Pero la grasa oculta, junto con la pérdida de masa muscular más adelante en la vida, podría predecir el riesgo de Alzheimer, advierten los investigadores.


La obesidad sarcopénica puede exacerbar el riesgo de declive cognitivo más adelante en la vida, advierten los investigadores.

Un estudio reciente – cuyos resultados han sido publicados en la revista Clinical Interventions in Aging – ha encontrado que la sarcopenia y la obesidad (de forma independiente, pero especialmente cuando ocurren juntas) pueden aumentar el riesgo de deterioro de la función cognitiva más adelante en la vida.

La investigación fue realizada por científicos del Centro Integral de Salud Cerebral de la Facultad de Medicina Charles E. Schmidt de la Universidad Atlántica de Florida en Boca Raton.

“La sarcopenia”, explica el autor principal del estudio, el Dr. James Galvin, “se ha relacionado con el deterioro cognitivo global y la disfunción en habilidades cognitivas específicas, incluyendo la memoria, la velocidad y las funciones ejecutivas”.

“Comprender los mecanismos a través de los cuales este síndrome puede afectar la cognición es importante, ya que puede informar los esfuerzos para prevenir el declive cognitivo en etapas posteriores de la vida al dirigirse a grupos de riesgo con un desequilibrio entre la masa magra y la grasa”.

Dr. James Galvin

“Pueden beneficiarse de programas que abordan la pérdida de la función cognitiva manteniendo y mejorando la fuerza y previniendo la obesidad”, añade.

Tenga cuidado con la obesidad sarcopénica

Los científicos analizaron los datos relacionados con la salud recolectados de 353 participantes – de 69 años de edad, en promedio – todos los cuales se registraron para participar en estudios comunitarios sobre el envejecimiento y la memoria.

Para establecer si existía o no una relación entre la obesidad sarcopénica, es decir, la presencia de exceso de grasa corporal junto con la pérdida de masa muscular, y el deterioro cognitivo, el equipo evaluó el rendimiento de los participantes en las pruebas que evaluaban la función cognitiva, incluyendo la Evaluación cognitiva de Montreal y los ejercicios de nombres de animales.

Demencia relacionada con la inflamación’crónica, más que temporal’La inflamación crónica podría predecir la aparición de la demencia, según sugiere un nuevo estudio.

Además, la fuerza y la masa muscular de los participantes fueron evaluadas a través de pruebas de fuerza de agarre y soportes de sillas, y también se sometieron a evaluaciones de la composición corporal, que analizaron la masa muscular, el índice de masa corporal (IMC) y la cantidad de grasa corporal.

Los investigadores descubrieron que los participantes con obesidad sarcopénica tenían el desempeño más pobre en pruebas relacionadas con la cognición.

El siguiente peor desempeño en las pruebas de cognición se observó en personas con sarcopenia sola, seguidas por participantes que sólo tenían obesidad.

Tanto cuando se produce de forma independiente como cuando se produce de forma concertada, la obesidad y la pérdida de masa muscular se asocian a una alteración de la memoria de trabajo -que es el tipo de memoria que utilizamos cuando tomamos decisiones espontáneas a diario-, así como a una menor flexibilidad mental, una orientación más deficiente y un peor autocontrol.

Mantenga bajo control los cambios en la composición corporal

Los científicos explican que la obesidad podría exacerbar el riesgo de deterioro cognitivo a través de mecanismos biológicos que influyen en la salud vascular, el metabolismo y la inflamación.

Además, advierten que en las personas que ya tienen problemas de funcionamiento ejecutivo, la obesidad también podría afectar a los recursos energéticos a través de un mal autocontrol que afecta a la nutrición.

En cuanto a la sarcopenia, los investigadores observan que podría influir en los mecanismos cerebrales relacionados con las habilidades de resolución de conflictos y la atención selectiva.

Con base en los hallazgos del estudio, el Dr. Galvin y sus colegas están particularmente preocupados de que una mezcla de sarcopenia y exceso de grasa corporal en adultos mayores podría convertirse en un problema grave de salud pública, por lo que creen que cualquier cambio significativo en la composición de la masa corporal debe ser monitoreado de cerca para prevenir resultados negativos para la salud.

“La sarcopenia, ya sea sola o en presencia de obesidad, puede utilizarse en la práctica clínica para estimar el riesgo potencial de deterioro cognitivo”, señala la coautora del estudio Magdalena Tolea.

Pero estos problemas de salud pueden mantenerse bajo control, y los riesgos asociados con ellos pueden evitarse, sugiere.

“Las pruebas de fuerza de agarre por dinamometría pueden administrarse fácilmente dentro de las limitaciones de tiempo de una visita clínica, y el índice de masa corporal suele recogerse como parte de las visitas anuales de bienestar”, concluye Tolea.

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